jueves, 10 de enero de 2008

Sigue ahí

El consuelo más eficaz en estos momentos es saber que va a seguir ahí, que alguien tan especial como él no se ha esfumado dejándome con la palabra en la boca. Podemos hablar mañana, pasado, dentro de un mes, dentro de un año... Y me contará qué fue. Y redefiniré mis sentimientos sobre la base de que sigue existiendo en este mundo. Esa es una oportunidad que pocos aprecian. Sólo cuando la muerte te ha arrebatado repentinamente a tu ser amado te das cuenta de que el abandono voluntario no es el peor de los finales para una relación. Por eso, estoy feliz. Por saber que alguien tan único, noble y lleno de bondades va a seguir campando por la tierra de los vivos, unido a mí de una manera u otra.

Te quiero.

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